Una Sola Persona No Puede Cambiar El Mundo, Pero Basta Una Sola Persona Para Comenzar A Cambiar El Mundo

Imagina por un el derrame de un barco petrolero, la contaminación y el impacto a la flora y fauna tanto en el mar como en la costa sería enorme, ahora piensa en cuanto tiempo te tomaría a ti limpiar todo ese caos, olvida por un instante a tu familia y amigos, de ti depende limpiar todo aquel crudo que consume su entorno, entre mas tiempo te tardes en limpiar todo ello mayor será la afectación al medio ambiente, no es imposible, tu lo puedes hacer, aunque te tome bastantes meses, o quizá años, eliminar la contaminación de la zona afectada. Pero, ¿y si en lugar de correr por un balde y una toalla das aviso a los medios, a los bomberos, a la policía y a tus conocidos y les dices que ellos hagan lo mismo y forman una brigada de ayuda, no solo cubrirían mas espacio, se podrían dividir en grupos y mientras unos limpian la costa otros retiran el crudo del mar, la guardia costera puede ir al barco y tratar de sellar la fuga y rescatar a los sobrevivientes, otro grupo puede encargarse de limpiar a los animales que se vieron arrastrados por el petroleo y la limpieza tomaría mucho menos tiempo del que te tomaría a ti.

En el ejemplo anterior es verdad que una sola persona “pudiera” limpiar todo el desastre, sin embargo mientras el cubre un pequeño sector la fuga seguiría, por lo que no importa si pudiera trabajar 24 horas seguidas durante el tiempo necesario hasta terminar, (lo cual es imposible ya que debe alimentarse y descansar, sin considerar el tiempo que debe invertir en conseguir el alimento), incluso si trabajará en la limpieza durante 16 horas seguidas y tomara 8 horas en descansar, la fuga sería mayor al trabajo empleado, pero, si toda una comunidad se suma a nuestro esfuerzo el trabajo se mínima considerablemente.

Ejemplos como este los vemos en nuestro día a día, incluso con algo tan “simple” como comprar tu café de la mañana, alguien tuvo que cultivar el café, alguien lo recogió, alguien realizó el proceso hasta el empaquetamiento y distribución, a su vez alguien hizo lo propio con el vaso y con la maquina cafetera, lo mismo ocurre con el agua, los evento que nos rodean están acompañados de una gran suma de esfuerzos, esto aplica para las cosas buenas y las cosas malas, el punto de este tema es que tu pienses por un instante en 5 acontecimientos en tu rutina y pienses que tanto esfuerzo se necesitaría emplear para llevarlos acabo, piensa en cosas simples, aunque realmente no lo son tanto, como tu jugo de naranja, si hoy te decides a sembrar tu naranjo, no tendrás naranjas el día de mañana, un naranjo puede tardar hasta 8 años en darte suficientes frutos, existen métodos para acelerar el proceso pero en dos años tendrás pocas naranjas y no serán suficientes para un vaso diario, por ello, valora el esfuerzo ajeno, paga el precio justo por los productos que llegan a tu mesa, de esta forma no te estarás aprovechando de las necesidades ajenas como quizá tu patrón lo haga contigo, comienza a cambiar tu forma de ver la vida, lee entre lineas y deja la mentalidad blanco – negro, la vida está llena de colores.

Empieza a cambiar hoy, no cambiaras el mundo, al pagar lo justo no bajaras los precios de los productos y no lograras que tu patrón te deje de explotar, pero habrás dado el primer paso hacia un mundo mejor, inculca este conocimiento a tus familiares y hazles entender la importancia sobre actuar como una comunidad, sal un instante de las redes sociales y toma acciones, una acción tuya vale mas que 1000 “me gusta”, y si estas cansado de que tu patrón te explote busca algo que te apasione y dedícate a ello, será difícil en un comienzo, pero de igual forma, habrás dado el primer paso hacia una liberación emocional y tarde o temprano las personas se sumaran a tu esfuerzo.

No te acostumbres a vivir entre el estrés y el medico, acostúmbrate a vivir la vida.

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